La persecución política en contra del presidente Uribe hoy se concreta, durante años ha afectado su imagen, su honra, y su buen nombre, pero millones de colombianos confían plenamente en su trabajo y su legado. Hoy la juez admite en el proceso interceptaciones ilegales y pruebas que no tienen origen regular, teniendo en cuenta que estas debieron ser rechazadas: “Toda interceptación debe tener una autorización judicial. El presidente siempre lo dijo, hay que decir la verdad,” afirmó la concejal, quien se basa en la jurisprudencia existente.
La concejal recuerda que la constitución en su artículo 29 es clara: “Es nula de pleno derecho la prueba obtenida con violación del debido proceso,” principio, que ha tenido amplia explicación por parte de los organismos internacionales, la Convención Americana para los Derechos Humanos señala que:
Se debe declarar sin ambages que ninguna persona pública ni privada, por plausible o encomiable que sea el objetivo perseguido, está autorizada para interceptar, escuchar, grabar, difundir ni transcribir las comunicaciones privadas, esto es, las que tienen lugar entre las personas mediante conversación directa, o por la transmisión o registro de mensajes, merced a la utilización de medios técnicos o electrónicos aptos para ello, tales como teléfonos convencionales o celulares, radioteléfonos, citófonos, buscapersonas, equipos de radiocomunicaciones, entre otros, a menos que exista previa y especifica orden judicial y que ella se haya impartido en el curso de procesos, en los casos y con las formalidades que establezca la ley, según los perentorios términos del artículo 15 de la Constitución Política.
“La decisión de la jueza es lamentable, el presidente Álvaro Uribe Vélez es y siempre será inocente, incluso cuando quieran manchar su nombre. Las múltiples evidencias apuntaban a su inocencia. Este fallo no solo ignora hechos graves, sino que deja un mensaje peligroso: que la manipulación del poder político puede torcer el rumbo de la justicia,” concejal Diago.
La jueza presuntamente desconoce principios jurídicos básicos llevando a que “La verdad sea silenciada, un proceso de tan alta envergadura no puede convertirse en un circo mediático y judicial”: mencionó la cabildante.
Colombia merece una justicia independiente. Seguiremos exigiendo verdad, justicia y respeto por el Estado de Derecho, las pruebas son claras: el presidente Uribe es inocente.